Cómo ser un ilustrador profesional

Cómo ser un ilustrador, Dibucorp

Cada cierto tiempo estudiantes y personas que trabajan con la creatividad me preguntan qué se debe hacer para convertirse en ilustrador. Ya que estoy viviendo de la ilustración, básicamente soy un ilustrador independiente, entonces seguramente pueda aportar algo de información a esta pregunta. Ser ilustrador es fantástico, te llueven besos en la calle, todos te tratan genial y ganas dinero por hacer dibujitos. La fama puede ser agotadora pero merece la pena intentarlo.

Fuera de bromas, sí estoy ejerciendo como ilustrador, entonces podría decir que sí es posible serlo, y compartiré algunas cosas que aprendí durante mi camino contigo.

Cómo comenzar una carrera de ilustración

Ser ilustrador es un trabajo excelente, todos quieren serlo en estos tiempos. Suena romántico, casi idílico. Dibujando y pintando todo el día, todos los días. Cuando tienes las habilidades para crear un hermoso dibujo, por qué no convertir este talento en tu trabajo de tiempo completo.

¿Pero por dónde empezar? ¿Y es el trabajo más romántico de todos? Para aquellos que están listos para sumergirse en el mundo de la ilustración profesional, escribí esta larga publicación en base a mis propias experiencias, y algunos consejos brindados por otros profesionales.

¿Estás dibujando o ilustrando?

Para empezar esta es una buena pregunta, porque la ilustración no es lo mismo que dibujar una imagen. Esto puede parecer algo confuso, pero es increíblemente importante conocer estos conceptos fundamentales de la ilustración.

Un ilustrador crea una imagen, esta puede hacerse de maneras distintas, para graficar un concepto, generalmente escrito. Por lo general, los ilustradores trabajan en la mayoría de los casos para otras personas y sus ideas. Para mí, la ilustración significa crear una imagen para mostrar y acompañar un concepto.

La ilustración es diferente de las bellas artes. Las bellas artes pueden ser fácilmente una pieza independiente, mientras que la ilustración en la mayoría de los casos se basa en una idea o concepto. En mi percepción, la diferencia radica en la comunicación. Las bellas artes no necesariamente necesitan comunicarse con su audiencia. La ilustración, entonces se crea con el único propósito de comunicarse con un público.

Para ser un ilustrador debes saber dibujar

Antes de soñar con ser un ilustrador, debes comenzar a dibujar. Me encuentro con muchas personas que tienen una carrera de ilustración en mente, pero que olvidan esto. Invierte tu tiempo libre en dibujar, experimentar, tomar clases de pintura y dibujo, asistir a talleres y conferencias. Incluso puedes aprender desde casa con Dibujar Online.

¿Debo estudiar en la universidad para ser ilustrador?

No, no es necesario. Los clientes y empresas no exigirán tus certificados académicos para crear una ilustración.
Si deseas estudiar diseño gráfico, artes visuales, bellas artes, ilustración y narrativa gráfica no sólo para certificarte en el medio, debo decirte que lo único que hablará por ti serán tus trabajos. Por esto debes aprovechar estas instituciones para el aprendizaje y obtener experiencia de otros, tener expectativas diferentes podría decepcionarte.

¿Qué hace exactamente un ilustrador?

Depende, pero Ilustrar es solo una parte del trabajo, porque tienes que responder correos electrónicos, administrar proyectos, pagar impuestos, reuniones con clientes, comprar suministros, promocionar tu trabajo a través de las redes sociales, y muchas cosas más que, desde un principio deberás hacer. Todo es parte de la gestión de un negocio.

Los mejores consejos para convertirse en ilustrador

1. No te apresures por tener éxito

Existen personas que consiguen contratos con Adidas una semana después de graduarse como ilustradores y artistas. Pero seguramente te sucederá como el resto de nosotros, y te tocará recibir oleajes de rechazos y estarás en una búsqueda constante. Experimentarás pésimos trabajos antes de conocer algunos fantásticos. Yo te recomiendo conseguir un trabajo que te permita vivir tranquilamente, indiferentemente de cuál sea, pues, no puedes ser ilustrador si no tienes primero cierta estabilidad en tu vida.

Entre los tiempos que puedas, siempre genera proyectos personales, estudia, véndete y fortalece tu portafolio, no menosprecies los empleos que puedas conseguir, estos forjan el carácter y la disciplina, no te sientas mal por no estar ilustrando en una grandiosa editorial, no es el momento. Construye tu marca personal, sé siempre fiel a ti mismo, o misma, y nunca te rindas, sigue intentando y lo conseguirás, lo importante es no abandonar nunca. Tus clientes llegarán, pero debes cultivar la paciencia.

2. Siempre trabaja duro

Una carrera fructífera de ilustración no caerán en tus manos sólo porque eres bueno dibujando. Pueden pasar algunos años desarrollando un portafolio de trabajo personal antes de conseguir interesantes proyectos.

Utiliza tu tiempo libre para dedicarte a estos trabajos personales, no esperes tener clientes para empezar a dibujar. Las editoriales infantiles en general están abiertas a recibir manuscritos, también existen concursos y exposiciones. Tampoco tengas expectativas muy superiores, participar en todo esto no necesariamente despegará tu carrera, pero es un importante inicio, aprenderás qué trabajos funcionaban y son populares, y cuáles no. La industria creativa algunas veces puede ser mainstream, pues nos debemos a un público, suena polémico, pero perfeccionar un estilo que agrada a las masas puede ser un camino bastante rápido para conseguir una audiencia grande.

Estas bases de audiencias y grandes números de seguidores, traerá consigo clientes influyentes y marcas importantes. Si puedes cambiar este enfoque de artista, a uno más empresarial, y sólo quieres trabajar de esto cómodamente, podrías intentarlo. Como fuese la manera en que lo hagas, no hay trucos, siempre trabaja duro.

3. No renuncies a tu trabajo diario, todavía

Siempre rondará esta idea sobre la necesidad de un trabajo convencional para la seguridad financiera, pero también debemos aceptar que la ilustración siendo tu principal ingreso, siendo freelances, crea una gran presión para mantener estabilidad económica y tener un balance confiable. Entonces, sé que habrá momentos donde puedas sentirte listo para dejar tu trabajo actual, pero considera que será difícil, y la experiencia no es igual para todos.

Aunque muchas personas trabajan tiempo completo como ilustradores, también asumen proyectos variados y no todos públicamente. Considera realizar otros trabajos, ya sea durante períodos tranquilos para aprender nuevas habilidades o simplemente para mantenerte produciendo.

Si asumieras otro trabajo, ¿eso desacreditaría cualquier comisión anterior, y que tu portafolio fuese menos válido? Obviamente no. Además los trabajos diarios son una gran inspiración para el trabajo personal como artistas, debemos acercarnos a la cotidianidad y entender los entornos de las personas para mejorar nuestra comunicación ilustrativa. Muchos profesionales artistas extremadamente talentosos también tienen otros trabajos.

Recomiendo una transición gradual, como en mi primer consejo, genera proyectos de ilustración personales en tus jornadas libres, sin esperar clientes (en este juego el cliente serías tú), y luego de algunos primeros clientes, cuando percibas mayores ganancias en la ilustración, podrías dar el salto.

4. Busca asesoramiento de la industria

Es posible que ya estés conectado con profesionales de la industria y podrías obtener asesoramiento, también puede que tengas que investigar un poco. Hay muchas publicaciones de blog y podcasts que brindan ideas del lado práctico de ser ilustrador, como algunas entrevistas en Creative Boom. Asociaciones como The AOI ofrecen ayuda con licencias y contratos, investiga instituciónes locales.

Establecer tus derechos como artista puede ser complicado: hay momentos donde tendrás que negociar, pero también advertir cuándo alguien está tratando de violar tus derechos. Debes estar contento con los términos del proyecto y no solo aceptar malos tratos por necesitar dinero. Puedes asesorarte con ilustradores locales posicionados, investigar sus tarifas, acercarte a escuelas y gremios para conocer modelos de contratos y los derechos disponibles de tu respectivo país como autónomo, trabajador creativo y autor.

5. Ser comprensivo significa profesionalismo

No estoy diciendo que trabajes gratis, y que aceptes contratos ridículamente pésimos, estoy diciendo que escuches las consultas de tu cliente con empatía y comprensión. Puedes ofrecer diferentes opciones para adaptarse a diferentes resultados o presupuestos, también puedes explicar amablemente los motivos de tus tarifas.

Los clientes suelen tener terrible reputación, pero todo se trata de comunicación. Es posible que deseas trabajar para empresas multimillonarias, pero no descartes personas y empresas locales. Te sorprenderá que las compañías consagradas suelen ofrecer menos dinero que otras menos conocidas, presumiendo de gran exposición para tu trabajo. No seas demasiado rígido con tus ambiciones, piensa fluidamente. Puede haber trabajos que no son exactamente lo que esperabas pero que pueden enseñarte mucho.

6. Mírate a ti mismo como un negocio

Si hacer cualquier trabajo que no sea ilustrar te llena de temor, debes entender que dibujar no cubre todo el negocio, y tendrás que asumir algunas facetas empresariales. Por supuesto debes ilustrar imágenes preciosas, pero si deseamos obtener ingresos debemos investigar dónde encaja nuestro trabajo y crear un portafolio que resuelva estas necesidades en las industrias. Busca brechas en el mercado, tendencias que conecten tu trabajo y muestra en tu portafolio las aplicaciones del mismo.

Si quieres verte como un negocio, debes lograr que los demás también lo hagan, tendrás que darte un título. Sonará obvio, pero podría costar abandonar esta premisa de “dibujo como hobby y algunas veces cobro”. ¿Estás creando actualmente un trabajo que quieres vender y ganar dinero? ¿Estás buscando comisiones activamente? Entonces publicita como debe ser. Preséntate como lo que eres, un ilustrador.

Por supuesto, podrías denominarte aspirante a ilustrador si quieres una multitud solicitando trabajos gratis, pero debes confiar en tus habilidades, tomarte en serio. Crea redes sociales exclusivas para tus trabajos. Los futuros clientes no desean ver tus fotos vacacionales, pero hablaremos de esto luego. Debería ser obvio que puedas también determinar una tarifa justa por tu trabajo; puedes informarte preguntando a otros profesionales, mediante libros y asociaciones, como indico en mi consejo anterior.

7. Piensa en la presentación del portafolio

¿Qué servicios ofreces como ilustrador? ¿Qué necesidades en las industrias deseas cubrir? Podría ser un estilo específico de ilustración, un proceso, sectores como editorial, publicitario, social, también una especialidad como narrativa gráfica, etc. Si solo ofreces ilustración, ¿estás trabajando en uno o varios estilos? ¿Cómo puedes clasificar tu trabajo para que las personas encuentren lo que quieren?

Si trabajas en varios estilos, es posible que quieras clasificar por separado, también mostrar ejemplos en diferentes servicios y cuentas, como retratos, ilustración de alimentos, ilustración infantil y demás. Si tu objetivo es trabajar un único estilo, esto debe ser consistente, elimina cualquier trabajo que no se ajuste a esta estética predominante y practica para llevar este estilo al límite, experimentando con diferentes formatos que consideres adecuado para tu trabajo. Es posible que debas realizar proyectos personales para llenar estas categorías, pero asegúrate de completarlo con el tipo de trabajo que deseas obtener. Imagina que eres tu cliente ideal mirando tu trabajo. Si deseas trabajar para la industria del videojuego, creado arte conceptual para empresas como Blizzard, no será buena idea mostrar ilustraciones con estéticas de Nintendo, ¿Comprendes? Debes definir, sobre qué te gustaría trabajar, y el sector.

8. No seas tímido

Muchos de los consejos que recibí en el pasado me hicieron concentrarme demasiado en mis ilustraciones (estilo de dibujo, medio, experimentación) y no en la importancia de una buena presencia en perfiles de internet. Aunque un portafolio consistente es importante, su principal fuente de trabajo será a través de las conexiones que realices.

La mayoría de clientes vuelven porque les agrada las metodologías del trabajo particular. No tengas miedo de acercarte a las personas. No seas tímido publicando tu trabajo y condicionándote. Nadie hará esto por nosotros, porque si deseamos publicidad en internet igualmente tendremos que pagarla. Asegúrate de estar en redes sociales, algunas se enfocan en la interacción social, como Twitter. En Twitter y Youtube puedes crear una comunidad, basada en interacciones sociales, esto sin dudas ayuda para conseguir grandes proyectos.

Otras redes como Linked In, son excelentes para encontrar nombres de directores de arte y posibles detalles de contacto, mientras que otras son excelentes para construir una audiencia basada en tu estilo, como Instagram y Behance. Yo recomiendo estar en todas, siempre que puedas mantener un ritmo y frecuencia de publicación, las imprescindibles son Instagram y Twitter, pues mientra algunas crean audiencia, otras se enfocan en presentar trabajos visuales tipo galería.

Si tiene la oportunidad de escribir, charlar, bloguear o enseñar, estas también pueden ser excelentes maneras de compartir tus habilidades y conectarte con personas que también pueden estar interesadas en tus ilustraciones. Puedes tomarme como ejemplo, no sólo me quedé compartiendo mis ilustraciónes en Instagram, también grabo y muestro mi proceso en Youtube, tengo este espacio como blog personal. Todo esto eventualmente me consigue proyectos y clientes interesantes

9. Encuentra una comunidad creativa

Es posible que ser ilustrador sea increíblemente solitario, igual que siendo pintor, también que finalmente disfrutes tener más espacio para crear por tu cuenta. De cualquier manera, no puedo describir lo importantes que es conocer otros artistas. No solo comparten tu visión de trabajar en nociones similares, ofrecen consejos y brindan una dirección con honorarios, también son una gran fuente de trabajo. Hay veces que he podido pasar el trabajo a otros ilustradores y, de manera similar, me han pasado proyectos a mí. No son competencia, son tus aliados. Asistir a charlas, conectarse con personas en redes sociales, conocer gente para tomar un café. Investiga, siempre habrá algunos grandes eventos de ilustración en tu región.

10. Confía en tu instinto

Incluso si tu obra se ve fantástica, siempre sentiremos que algo anda mal, esto nos sucede a todos. Pero si persisten los patrones negativos, no insistas. Protege tu tiempo: es bastante difícil ganar dinero y debes evitar perder el tiempo. Establece la confianza y respeto mutuos en ambos lados antes de que se realice un trabajo, y si eso falta, aléjate. Del mismo modo, no siempre tienes que escuchar todos los consejos que brindan los profesionales de la industria, evalúa los consejos con un juicio moderado, y observa tu trabajo con mente fría, criterio, y sin tomarse todo personalmente.

11. Nunca lo has logrado

Si no te conviertes en un ilustrador consagrado mundialmente, nunca sentirás que lo has logrado. Aunque una carrera como ilustrador puede ser increíblemente gratificante, habrá momentos donde pueda parecer que no consigues nada. No confundas la sensación de dibujar en tu cuaderno de bocetos con la sensación de dirigir un negocio. Ser un creativo independiente es una carrera un tanto temperamental, ya sea satisfactoria. Nunca asumas que siempre tendrás trabajo, necesitas trabajar constantemente en él. Debes ser creativo en todos los aspectos de tu negocio, incluyendo en conseguir clientes. No te frustres y agobies, valora siempre lo que consigues, eres fantástico.

12. No te compares con otros ilustradores

Es fácil observar tu propia situación actual y sentirse un poco frustrado de no estar exactamente donde deseas. Es fácil mirar trabajos de otros ilustradores y pensar en sus éxitos, cuando en realidad no te cuentan sobre los rechazos sufridos y difícilmente publicarán su peor trabajo. Hay muchos caminos diferentes para convertirse en un ilustrador, no hay una molde único para todos, así que encuentra tu propio camino. Tómate tu tiempo y no seas tan duro contigo mismo. Comparte lo que aprendes con los demás. Entonces, seguramente escribiré otra publicación con nuevos consejos gracias a ti. Siempre estamos aprendiendo.

Conclusiones sobre ser ilustrador

Espero que esta publicación basada en mi propia experiencia y algunos consejos recibidos, te sirva para tener alguna idea de cómo comenzar, qué hacer, y cómo lograr convertirse en un ilustrador profesional. Sólo te puedo asegurar, que si te gusta dibujar, no siempre te encantará que te paguen por esto, pues convertir nuestras pasiones en trabajo podría mermar la magia, igualmente, considero esta profesión como algo grandioso.

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